SINOPSIS: Un hombre y una mujer hablan sobre su relación en sendas entrevistas. Dos corazones y dos formas de ver la vida. Parecen enfrentados, pero poco a poco se descubre, que no lo están tanto.
SIGNIFICADO E INTENCIÓN
“Catharsis” es una obra sobre la incomunicación humana. También es una obra sobre el absurdo de la guerra, de la separación, del odio. Es un canto al amor. Nos habla sobre cómo el absurdo nos hace vivir separados y sin entendernos la mayoría de las veces. Pero hay un hilo de esperanza, que se manifiesta en el ejemplo Berlinés. Aunque bien es verdad, que vemos cómo lo ocurrido deja mella en las personas y en la relación concreta que se muestra en el cortometraje, en la que dos personas, tienen que retomar su relación de amor, ya de mayores, con lo que tienen mucho camino perdido, y mucho por recuperar. Ese patetismo queda expreso con sus deseos y esperanzas, aun vivos, pero sin ninguna posibilidad de cumplirse, como el hecho de tener hijos. En ese sentido, nos encontramos en una historia tragicómica, pero que acaba de manera positiva, aunque con un incentivo a la reflexión.
Los personajes vivieron cada uno en un lado del muro, y sus vidas quedaron truncadas. Pero estas dos personas no aparecen sólo como humanos, sino que también se erigen como símbolos. Simbolizan los dos lados de un Berlín separado demasiado tiempo, con sus anhelos y frustraciones. El “porsiacaso” es la bolsa de plástico que había que llevar en Berlin-Este, siempre en el bolsillo, por si acaso había nuevas existencias de comida o bienes en alguna tienda y había que adquirirlo en el momento antes de que se acabase, para poderlo llevar a casa.
“Catharsis”, se muestra como una conversación donde las partes no se entienden, miran hacia el mismo lado, parece que se escuchan sólo a si mismos, como ocurre muchas veces en la vida. Estos personajes deben hacer esto para liberarse, en una catarsis institucionalizada, que usan semanalmente, como método para mejorar su relación tanto tiempo separada. Cada uno de ellos, además invierte el rol tradicional del otro, algo que aparte de usarse como recurso cómico, es un símbolo del hecho de que todos somos parte de todos y sentimos el mismo dolor ante la ausencia y la soledad.
La mayoría de los problemas del hombre surgen por falta da entendimiento y comunicación. Esos muros físicos y anímicos son los que hacen que haya guerras y sufrimiento humano. Pero hay una puerta abierta a la esperanza, y otro mundo es posible, donde el hombre se comunique también para aprender del diferente, y no tan sólo para imponer su criterio absoluto.
Ante los problemas del mundo, ponemos muros, pero solo con la dialéctica, y finalmente con el amor, podremos arreglar los conflictos.
Tiempos convulsos azotan nuestras vidas en los momentos que estamos viviendo, y el cine, tiene la capacidad y responsabilidad de ayudar en el aprendizaje para encontrar ese mundo mejor. Por ello, debemos unir nuestras fuerzas en el arte y en la vida para entendernos los unos con los otros y poder así, ver la realidad con los ojos de otro, y sentirnos todos unidos y sin barreras.
El cortometraje es sencillo en cuanto a realización se refiere. Primero tenemos un par de entrevistas en plano medio. Los dos personajes, los dos abuelos, están mirando hacia el mismo lado de la pantalla, por lo que por la teoría del eje de acción, ayuda a conseguir el efecto de que se encuentran los dos en sitios distintos, y no mirándose el uno al otro. Al final, se nos revela que están uno frente al otro.
El plano final es un plano de grúa, en el que los personajes andan hacia la puerta de Brandemburgo. Empiezan andando hacia la cámara hasta que nos levantamos con la grúa y vemos donde están los personajes.
DESARROLLO SIMBÓLICO DEL PROYECTO:
En el proyecto destacan, tanto en el vestuario, como en la decoración, a nivel conceptual, dos colores. El rojo es el comunismo y el verde el capitalismo. El color negro matizará la idea de pesimismo y el blanco de alegría.
Los personajes van vestidos de esos colores, él de rojo y ella de verde. Las pastillas con las que juegan son también de esos dos colores, metidos en una caja, que simboliza la ciudad de Berlín, con un muro de separación. Cuando ellos dos se besan, al final, los muros caen y las pastillas se esparcen por el tapete verde y el mantel rojo, como los ciudadanos de Berlín, libres al fin para moverse por su ciudad. Por otro lado, mostrará las famosas señales de tráfico del Este de Berlín. (Ampelmann). Ya que, aparte de estar en el imaginario histórico relacionado con la historia, simboliza muy bien la idea de no poder pasar (con el Ampelmann rojo) y el poder pasar (con el Ampelmann verde). Esto está muy relacionado con lo que ocurría en el muro de Berlín y en el muro en el corazón de nuestros personajes.
EQUIPO TECNICO Y ARTISTICO